MADRE Y MUJER
Madre y mujer de nívea hermosura,
nimbada de
piedad, ¡oh, Luminosa!;
erradica estas
sierpes, ¡Milagrosa!
y báñanos en
haces de ternura.
Hoy osan
perpetuar la noche oscura
con doctrinas de
práctica ominosa,
con prédica de fe
que por dudosa
nos sumen en un
limo de amargura.
Sé la brújula en
mundo tan incierto
que por su senda
yerra su pisada,
con tu égida
devuélvele el concierto;
no permitas que
muera en el desierto
de su cárcel de
fasto celebrada
que en tu gracia
se arrimará a buen puerto.
Luis Humberto
Pulgarín Mejía
Colombia
(Mayo 10 de 2001)
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